Muchos culines...
Esta es una práctica habitual propia de la España más cañí, una muestra de la picaresca que mantiene a flote ciertos negocios. Se trata del típico bar en el que rellenan las botellas con lo que va sobrando de otras, de forma que parece que están enteras cuando en realidad traen lo mejor de cada una de sus antecesoras.Lo malo no es que te rellenen una botella de vino de mesa en un restaurante de menú, ya que se supone que nadie mete los dedos en la botella ni bebe a morro. Lo peor es que nunca sabes cuantos trasvases ha sufrido el vino que te estás bebiendo. Y en este caso ahí tenemos al maître, sin ningún tipo de disimulo, rellenando botellas detrás de la puerta acristalada. Para más INRI en este caso las botellas son ¡¡de gaseosa!!.


2 Comentarios:
Topicazo digno de la saga de Torrente. Raro que se le haya escapado al Segura.
Jour...
Estaría bien que nos dijeras el nombre de ese "restaurante de lujo".
Más que nada por no pisarlo más que para hacerle una inspección de sanidad.
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